Entre 1874 a 1900. Bajo el rectorado del Pbro. Alberto Rubio y Piloña (más de 25 años), el colegio alcanza su máximo esplendor. Se fomenta el progreso religioso, moral, científico y literario. El coro del colegio alcanza reconocimiento nacional y muchos alumnos llegan a ser figuras prominentes en Guatemala.
